Proyecto Artefacto. El libro de artista y la impermanencia del instante
El libro de artista no es solo un contenedor; es un cuerpo sensible y un gesto de resistencia frente a lo fugaz. Es la tentativa de fijar lo efímero —la luz que cambia, el recuerdo que se diluye— sabiendo que todo registro es siempre parcial y siempre transitorio.
A partir del lunes 16 de marzo, en Sala de Obra (Tucapel con B. Arana, Concepción, Chile) se presenta esta exposición, la cual permanecerá abierta al público hasta el 27 de marzo.
Organizada por @galeriaterciopelo y bajo la edición de @editormachineri, esta muestra es el resultado de un exhaustivo ejercicio de editorialidad que incluyó talleres teóricos, entrevistas personalizadas y un seguimiento cercano en los talleres de cada artista. A través de este proceso de acompañamiento, Machineri ha trabajado junto a las seis creadoras para desbordar los límites físicos del libro tradicional, transformándolo en un artefacto sensible y un dispositivo de memoria colectiva que invita a reflexionar sobre el tiempo como una materia inestable que desaparece mientras intentamos nombrarla.
Texto editorial / Artistas / Montaje / English version
Proyecto Artefacto es un ejercicio editorial en torno al Libro de artista como territorio expandido, cuerpo sensible y dispositivo de memoria, que reúne a un grupo (Terciopelo) de seis artistas bajo el eje conceptual de “la impermanencia del instante”. Es una invitación a reflexionar sobre el tiempo como materia inestable: aquello que sucede, se transforma y desaparece mientras intentamos nombrarlo.
El libro deja de ser únicamente contenedor de palabras para convertirse en artefacto: objeto que se despliega, se fragmenta, se interviene y se resignifica. Cada pieza encarna un gesto de resistencia frente a lo fugaz, una tentativa de fijar lo efímero, la luz que cambia, el recuerdo que se diluye, la emoción que muta, sabiendo que todo registro es siempre parcial, siempre transitorio.
La impermanencia del instante dialoga con tradiciones filosóficas (Dasein y Anicca) y estéticas que reconocen la condición transitoria de la existencia, pero lo hace desde una mirada situada: la experiencia femenina como espacio de memoria, transformación y reconstrucción.
Cada obra plantea preguntas sobre lo que permanece cuando todo cambia, sobre cómo habitamos el presente y cómo el acto de crear puede convertirse en una forma de preservar lo intangible.
Las artistas convocadas trabajan desde perspectivas íntimas y lenguajes diversos, gráfica, bordado, collage, cerámica, instalación, escritura expandida, etc.
En sus propuestas, el tiempo no es lineal; es circular, suspendido o quebrado. El libro se vuelve cuerpo sensible, archivo poético, capaz de albergar la vibración del instante, la huella de lo que fue y ya no es.
En este marco, Alejandra Cigarroa indaga en el tiempo como sedimentación, desgaste y memoria. En su trabajo, la «poética de la ruina» aparece la contemplación de lo arquitectónico desbordado por la naturaleza, creando un puente sagrado entre lo divino y lo humano. En la propuesta de Viviana Peirano la obra es un peregrinaje consciente hacia la luz, un viaje de ciclos y espirales de memorias donde el libro se transforma y es parte de un proceso creativo que es infinito. Por otro lado, Carolina Grau, indaga sobre la memoria familiar, lo antiguo y lo sagrado como territorios de transmisión que configuran identidad y linaje. Utiliza elementos que evocan el tiempo y el sonido puro de la materia que revela un espíritu ancestral. Marianela Concha en cambio, propone una cartografía de lo invisible y la irrupción de lo sagrado como un mapa simbólico, donde trazos, recorridos y marcas construyen una geografía sensible que vincula cuerpo, territorio y espiritualidad. Marcia Clark reflexiona sobre la transmutación del habitar como construcción simbólica y afectiva. A través de su obra “Un lugar donde vivir” y la simbología del rinoceronte (fuerza, resistencia y sabiduría), tensiona la idea de refugio, pertenencia y desplazamiento en lo íntimo y lo colectivo. Finalmente, Paula Mac-Guire expone la «cerámica vestida», una simbiosis entre lo humano y la naturaleza, un diálogo matérico donde cabezas y páginas cerámicas se convierten en un relato místico y táctil.
En conjunto, las obras configuran un entramado de perspectivas que amplían la noción de libro de artista como espacio de pensamiento reflexivo y poético. El recorrido invita a una lectura atenta, en la que cada gesto material y cada pausa se integran a una experiencia temporal que, lejos de fijarse, se revela en constante devenir.
Coedición del texto: Marianela Concha / Machineri
Artistas
Alejandra Cigarroa
Viviana Peirano
Marcia Clark
Carolina Grau
Paula Mac-Guire
Marianela Concha
Montaje
Artefact Project: The artist’s book and the impermanence of the moment
Proyecto Artefacto is an editorial exercise exploring the Artist’s Book as an expanded territory, a sentient body, and a vessel for memory. This project brings together the Terciopelo collective—a group of six artists—under the conceptual axis of «the impermanence of the instant.» It serves as an invitation to reflect on time as unstable matter: that which occurs, transforms, and vanishes even as we attempt to name it.
From Container to Artifact
In this framework, the book ceases to be a mere container for words and becomes an artifact: an object that unfolds, fragments, undergoes intervention, and is resignified. Each piece embodies a gesture of resistance against the fleeting, a tentative effort to capture the ephemeral, the shifting light, the dissolving memory, and the mutating emotion.
This dialogue with philosophical traditions—such as Dasein (Being-there) and Anicca (impermanence)—recognizes the transitory condition of existence through a situated gaze: the female experience as a space for memory, transformation, and reconstruction.
Six Perspectives on the Poetic Archive
The participating artists work from intimate perspectives and diverse languages, including printmaking, embroidery, collage, ceramics, installation, and expanded writing. In their proposals, time is not linear; it is circular, suspended, or fractured.
- Alejandra Cigarroa: Investigates time as sedimentation, wear, and memory. Through the «poetics of ruin,» she contemplates architectural forms reclaimed by nature, creating a sacred bridge between the divine and the human.
- Viviana Peirano: Her work is a conscious pilgrimage toward light—a journey of cycles and spirals of memory where the book transforms as part of an infinite creative process.
- Carolina Grau: Delves into family memory and the sacred as territories of transmission that shape identity. She uses elements that evoke time and the pure sound of matter to reveal an ancestral spirit.
- Marianela Concha: Proposes a cartography of the invisible and the emergence of the sacred as a symbolic map, where strokes and paths build a sensitive geography linking body, territory, and spirituality.
- Marcia Clark: Reflects on the transmutation of dwelling as a symbolic and affective construction. Through her work «A Place to Live» and the symbolism of the rhinoceros, she explores the tension between refuge, belonging, and displacement.
- Paula Mac-Guire: Presents «dressed ceramics,» a symbiosis between the human and the natural. This material dialogue turns ceramic heads and pages into a mystical and tactile narrative.
A State of Constant Becoming
Collectively, these works weave a tapestry of perspectives that expand the notion of the artist’s book as a space for reflective and poetic thought. The exhibition invites a mindful reading, where every material gesture and every pause becomes part of a temporal experience that, rather than being fixed, reveals itself in constant becoming.

Edita
Machineri

