Reseña a partir del dialogo con Desiree de Miguel.
«Alégrate porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora» -Buda-
“Camina hacia tu interior” es la leyenda que cruza la última viñeta de la narración sobre el caminar que ha realizado Desiree de Miguel.
Desde el punto de vista del budismo, el viaje hacia el interior es el estar en el tiempo exacto y en el instante preciso del aquí y el ahora, ni un antes ni un después. Ese instante único donde el “darse cuenta” se pliega y repliega manifestándose en un nuevo instante, nunca parecido al anterior y así hacia la infinitud. Un actuar con desapego a lo material y libre de sufrimiento, un estado experiencial, empírico, vivencial, donde todos los sentidos están concentrados en su inseidad, en el tiempo en que solo existe el yo absoluto que se disuelve, sin dualidad, siendo. La “budeidad” para llegar a la iluminación.
En esa experiencia entramos “unos” y salimos “otros”, pues nada permanece (permanente impermanencia). Declaraba Heráclito que “una persona no puede bañarse en el mismo río dos veces, puesto que el río y la persona no son los mismos”. Es la esencia pura, nuestra alma eterna, invisible, “Lo esencial es invisible a los ojos” dice El Principito.
En la obra El caminante sobre el mar de nubes (1818) de Caspar David Friedrich (Alemania, 1774-1840), -símbolo del romanticismo alemán-, el personaje de la pintura está solo frente un paisaje nuboso. Significa la sensación de haber llegado a la meta, ¿la iluminación?. Se encuentra mirando un futuro incierto, está ahí en el presente en su vida, atemporal.
En la pintura se muestra el fondo como el futuro y en el primer plano el presente, el aquí y el ahora. El protagonista se encuentra en un momento exacto de su tiempo o ve más allá, ¿una esperanza? La obra lleva a muchas preguntas y por lo tanto a muchas interpretaciones. No hay rostro, por tanto no hay presencia de vanidad y ni ego. ¿Cómo llegó ahí? Es un acceso escabroso, lleva ropajes no adecuados para el montañismo, quizás la búsqueda del camino hacia el interior lo lleva ahí en un peregrinaje desquiciado no libre de obstáculos y solo con el fin de llegar a la meta, al instante que lleva a la iluminación. De todas maneras el protagonista es un caminante eterno, busca y quizás ha logrado encontrarse con su ser. Se puede pensar que toda su vida ha sido buscar y decidió seguir el camino de la espiritualidad, desde el día a día, de su cotidianeidad, en un estado poético.
Como lo haría el personaje de El caminante del ilustrador japonés Jiro Taniguchi (1947-2017). Un “hombre de mediana edad que dedica su tiempo libre a pasear y que disfruta precisamente de esos instantes pequeños pero enriquecedores” (caminante-jiro-taniguchi). El pasear es un fin en su vida: ir a un kiosco, bañarse, caminar por las calles sin rumbo definitivo. Taniguchi subraya la consciencia de los instantes.
El caminar es un estado meditativo. Existe un ejercicio en la meditación budista en el cual se camina en circulo. Cada paso va al ritmo lento de la inhalación y la exhalación, estando en contacto directo entre el cielo y la tierra, en el preciso instante del acto del caminar. Asimismo, enlaza con las acciones cotidianas como lavar la verdura (en un acto de lavar la verdura), bañarse (en un acto exacto de bañarse) o comer (en el acto preciso de comer), etc.
¿La vida en Haikus?
«Ando y ando. Si he de caer, que sea entre los tréboles» («Sendas de Oku» de Matsúo Basho, 松尾芭蕉, Japón, 1644-1694, poesia-del-caminar-sobre-sendas-de-oku-de-matsuo-basho/)
El acto de caminar es hoy conflictivo/privativo en la era de la COVID-19 en tanto se vive confinamiento, restricciones y distanciamiento social. El caminar (aunque fuera para ir al supermercado, una acción cotidiana que supuso un suceso de importancia en nuestras vidas), se transformó en un acto esencial para, en ese pequeño espacio de tiempo, conectarnos con nosotros mismos, respirar, salir de casa y vivir intensamente como ser humano vulnerable, disfrutando de un tiempo escaso pero valiosísimo. Es un tiempo para reencontrarnos, para redescubrir las simples cosas de la vida y la no acumulación de cosas inservibles. A pesar de la pérdida del contacto directo, caminar, hacia la búsqueda de los otros, es también el encuentro con nuestra mismidad.
Podemos agregar, para cerrar esta introducción, un pasaje de Hegel extraído del libro Pandemia de Slavoj Zizek (2020, p. 11): “El ser humano es esta noche, esta nada vacía, que lo contiene todo en su simplicidad: una riqueza interminable de muchas representaciones, imágenes, de las cuales ninguna pertenece, o que no están presentes. Se puede ver esta noche cuando mira a los seres humanos a los ojos”. Los ojos, reflejo del alma. Un camino hacia el “interior”.
La autora
Desiree cita a Puño, -quien trabaja como ilustrador de varios libros, tanto infantiles como para adultos-, sobre la andadura con el dibujo: “Yo nunca he empezado a dibujar, son los demás los que han dejado de dibujar”.
La dibujante se crío con los cómics que leía su padre: Asterix, Mortadelo, Cimoc, 1984. Revistas “prohibidas” que tenía en casa y que no debían leer los niños, pero que de igual manera la acercaron al mundo del comic.
Más tarde, en secundaria, decide hacer el bachillerato artístico, pues ya lo tenía muy claro: “Lo que quería era dibujar, ilustración comic o lo que fuese”. Después del bachillerato en el Severo Ochoa de Granada (España) se pasa a estudiar Bellas Artes en La Universidad de la misma ciudad.
Sin embargo, en el primer año de Bellas Artes ya entendía perfectamente que ahí no le iban a enseñar lo que ella quería. Se encontró con que arte era distinto al diseño, “Aunque el comic es un arte por supuesto, bebe del diseño, de como lo tiene que entender el lector, dirigirte a un público y no avanzar tu carrera como individuo sino a un público”.
Cuando pudo permitírselo decide estudiar comic en Estación Diseño de Granada, “Claro que mientras conseguía el dinero y tal, pasaron 3 años en Bellas Artes y no acabé la carrera”.
Más tarde se mudó a Barcelona con su pareja, “Estuve un par de años trabajando en portfolio, pero sin sacar nada en claro, que si un encargo por aquí o por allá que no llega nada, pues aquí he llegado”.
En el estado de WhatsApp de Desiree dice: “Todos los comienzos son difíciles” (en alemán, Alle Anfänge sind schwierig, lengua que actualmente estudia). Tiene que ver con la decisión de dejar de centrarse en el mundo de la ilustración y el comic y pivotar hacia el mundo del tatuaje: “A mí lo que siempre me ha llamado la atención y lo que más me ha gustado del comic es entintar”. Ahí siente que puede hacerse la vida.
”Ganarte la vida, entintando sobre personas”
Procesos, reflexiones y trabajo para Machineri
“Lo que seguí fue bastante largo, dando vueltas”
Cuando el proyecto Machineri planteó el concepto del Caminar la autora enseguida pensó en el comic de Jiro Taniguchi, El caminante.
Poco a poco, investigando sobre el estudio de la metodología del caminar en general, vio que tenía mucho de avance social o de apoyo colectivo.
Decidió a hacer algo que fuese literal, “Un slice of life”. En ese proceso recuerda una afirmación con la que no está nada de acuerdo pero con la cual pudo sacar algo provechoso. Es así que llegó a la idea de un colectivo feminista sobre la evolución o El Progreso falocéntrico, es decir, hacia arriba y hacia afuera y no una evolución hacia adentro, más parecido a una evolución feminista.
Nietzche se refería a que el individuo no puede pensar sentado sino que debe caminar o desplazarse para que lleguen los pensamientos y las reflexiones haciendo una actividad cotidiana -como el caminar- favorece el funcionamiento del cerebro, porque no somos una raza sedentaria.
“Entonces me basé en una página, la evolución hacia arriba y hacia afuera, que es como el progreso de la humanidad y la otra página la evolución hacia adentro. Los dos en el sentido del avance, del caminar. También he buscado cosas sobre la metodología del caminar, y vi que había muchos filósofos que hablaban sobre ello”.
Desiree, al momento de la entrevista, llevaba casi un año practicando meditación con bastante frecuencia. “Algo que he visto en sicólogos, siquiatras, a lo mejor en personas más espirituales, en personas ejecutivas, lo recomiendan mucho, como el mindfullness, que es hacer las cosas en tiempo presente. Es para palear lo que llama la enfermedad del s. XXI que es la ansiedad, el stress, el separar tu vida del trabajo y la rutina”.
Esto le hizo pensar que los problemas más comunes en la sociedad se podrían bajar de intensidad y solucionarlos aunque sea en parte, “Si la gente pudiera pasar más tiempo introspectivamente, pensando en su interior para avanzar por ellos mismos, como personas, en su pensamiento, sin la rutina casa-trabajo-casa”.
Para Machineri “He intentado hacer una separación entre la página izquierda, la evolución hacia arriba y hacia afuera (forma que conocemos hasta ahora), hasta el momento en la historia en que las máquinas nos reemplazan y nosotros nos tenemos que buscar un nuevo camino. La segunda página es ese nuevo camino que es una exploración hacia el interior, hacia ti mismo, hacia lo que es o no importante”.
Para finalizar, Desiree nos recuerda como anécdota, que una de las viñetas de la segunda página es un guiño al cuadro El caminante ante el mar de nubes del pintor romántico alemán Caspar David Friedrich.
